La clave de su estrategia de entrada en el mercado es realizar algunos estudios de mercado. Por supuesto, existen informes sobre el tamaño y el crecimiento del mercado, pero suelen ser generales. El conocimiento específico sobre cómo se percibe su producto y cuál es su competencia es más difícil de conseguir pero más valioso.
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Al considerar las estrategias de entrada en el mercado europeo, es esencial reconocer la diversidad y complejidad de los mercados de la región. Empiece por realizar un estudio de mercado exhaustivo para comprender las preferencias, normativas y matices culturales propios de cada país europeo.
Una buena estrategia consiste en asociarse con distribuidores o agentes locales que dispongan de redes y conocimientos del mercado que puedan aportar información valiosa y facilitar la penetración en el mercado.
Otra estrategia viable para entrar en el mercado europeo es establecer una presencia física mediante la inversión directa o la creación de filiales o sucursales en los mercados clave. Este enfoque ofrece un mayor control sobre las operaciones y permite un compromiso más estrecho con los clientes y las partes interesadas. Sin embargo, requiere una cuidadosa planificación e inversión, así como un profundo conocimiento de la normativa local, las leyes laborales y las prácticas empresariales.
Además, aprovechar el comercio electrónico y los canales de marketing digital puede ser una forma eficaz de entrar en el mercado europeo, sobre todo para las empresas con productos o servicios innovadores. Sin embargo, es crucial invertir en estrategias de marketing digital localizadas, incluida la localización de sitios web, la optimización de motores de búsqueda (SEO) y la publicidad dirigida, para captar eficazmente a los consumidores europeos en sus lenguas maternas y contextos culturales.
Si tiene un producto de consumo que no puede vender directamente desde su país de origen a su cliente final, necesita al menos un paso intermedio. Éste puede ser un distribuidor (que también actúa como mayorista o importador), un gran minorista directamente, o puede ser una gran tienda web. Veamos los pros y los contras de cada opción.
Para un producto B2B que no sea una mercancía o para soluciones personalizadas la historia es diferente. Aquí las ventas deben realizarse en consonancia con el departamento que realmente presta el servicio o que determina el precio caso por caso. También entonces tiene tres opciones diferentes.
Como cuenta para cualquier país: primero tiene que definir el grupo objetivo al que quiere vender. Si se trata de empresas, puede dirigirse directamente a ellas a través de correos electrónicos y anuncios específicos, por ejemplo, en LinkedIn. Si esto despierta interés y da una tasa de respuesta suficiente, entonces habrá encontrado una forma fácil de captar la atención del mercado.
Si su grupo objetivo es más difuso, o se trata de un grupo de consumidores, entonces tendrá que recurrir más a la publicidad, por ejemplo en Facebook o Instagram.
En primer lugar, determine quiénes son los usuarios finales de su producto o servicio. ¿Y dónde lo compran ahora? La mejor manera de determinar la estrategia de entrada adecuada es acercarse a estas partes. ¿Considerarían su producto o servicio como una alternativa? ¿Están de acuerdo con el posicionamiento que tiene en mente? ¿Y a qué competidores compran ahora? Estos datos le ayudarán a determinar la estrategia adecuada.